Más que perder peso #3, el primer paso de la rutina: la mente.


Me he tardado mucho en escribir esta entrada, sinceramente no me ha dado mucho tiempo, pero gracias a los correos y mensajitos que he recibido he decidido escribir de manera sencilla esta entrada y los consejos para empezar la rutina.

Les escribo usando mi experiencia, puede ser buena, mala o incluso poco eficaz, pero es la mía y lo que me ha servido. Absorban lo que les puede servir y no hagan caso a lo que no.

Ahora sí, primero lo primero, si creen que la rutina y el proceso inician con la nutrición y el ejercicio, se equivocan; si algo aprendí es que todo inicia en la mente.

El cuerpo “aguanta” prácticamente todo, pero es la mente la que tenemos que trabajar y fortalecer. Sin una mente fuerte y enfocada no hay manera de avanzar en el régimen de ejercicios y nutrición.

¿Cómo se trabaja la mente?

Creo que hay 5 puntos clave.

El primero es: sin negociar con la mente. Se trata de evitar los discursos internos o seguir la vocecita que nunca falta, invitándonos a dormir más, a comer un poquito más o a no hacer los ejercicios de manera correcta.  Con la mente no se negocia, no se negocia el ir al gym, no se negocia la dieta, no se deben buscar cheat meals, no hay que permitir el sabotaje. Sí, es duro, pero el momento que comenzamos a ceder, lo perdemos.

Les prometo que los primeros 3 o 4 meses, cada día me levantaba pensando en alguna manera de faltar al gym: “me siento cansado”, “me voy a lesionar”, “ya he bajado, suficiente”, “tengo mucho trabajo”, “no hay que tomarlo a pecho” eso y miles de cosas más que golpeaban en mi cabeza segundo a segundo. No quería ir, no tenía ganas, pero había decidido hacerlo y con pocas fuerzas o ganas, iba.  Y cada vez que iba, ganaba, ganaba mi lucha interna y sin saberlo me volvía más fuerte.

Esas pequeñas luchas son las más importantes -y las más difíciles. Los primeros días, a pesar de las dietas, los ejercicios, y el compromiso, los resultados no llegan rápido y es la persistencia la que única que nos puede ayudar a avanzar. La gente siempre me pregunta la fase más difícil del proceso. Para mí, fueron esos tres o cuatro meses de dolor, negación y dolor físico y mental. Fueron una mierda, y cuando alguno de ustedes lo comience, probablemente así será para vos, pero si aguantas y persistes, valdrá la pena.

El segundo punto es alimentando la mente de motivación, inspiración y ejemplos de que el proceso es posible.  Yo empecé a buscar ejemplos de gente que había logrado “transformaciones” como la que yo quería. Veía videos en Youtube que me recordaban y me motivaban a seguir adelante mientras hacia bicicleta o caminaba, y me imaginaba que algún día iba a lograr lo que ellos estaban logrando. La motivación muchas veces no es tan valorada, pero hay momentos en lo único que nos permite vencer a nuestra mente. Así como con el tiempo uno empieza a desarrollar un gusto por cierto ejercicios y alimentos, así empieza a funcionar la mente y la motivación. Hay que encontrar que nos motiva y alimentarlo con fuego y con desesperación, porque la verdad la batalla contra el sobrepeso es una batalla de vida o muerte.

El tercer punto es el enfoque en la meta. Tu meta tiene que llegar a convertirse en una prioridad, por un tiempo, por sobre prácticamente todo. En mi casi, se convirtió en una especie de obsesión, pero pienso que, si no hubiese sido así, no lo hubiese logrado. Yo me dije, “pasé lo que pasé, 6 meses a morir en esta mierda y luego veremos si vale la pena seguir”. Un punto importante es que, si hemos llegado a descuidar nuestro cuerpo (y mente) a tal punto de estar en sobrepeso, hay también que admitir que lo que necesitamos va más allá del peso: lo que tenemos que cambiar en nuestra vida es nuestra rutina, nuestra alimentación y la manera en que cuidamos nuestro cuerpo. La transformación no es la pérdida de la panza y el crecimiento de músculos que no sabías que existían; la transformación es antes, cuando decides que no necesitas 20 alitas, que con 3 y ensalada estás satisfecho.

La transformación empieza cuando decides no salir con los compas porque sabes que en esa fiesta la comida va a ser muy tentadora y no quieres descuidarte. Es ahí, cuando lees las etiquetas y te preguntas si tanta azúcar era necesaria. Si afrontas este proceso como: “solo necesito bajar de peso” vas a perder tu tiempo porque vas a estar esperando el cheat day para comer como idiota y, al poco tiempo, tendrás el efecto rebote. NO, NO, NO, no estás acá para bajar de peso, estás acá para cambiar y transformar tu vida, ese es el enfoque.

El cuarto punto es paga el precio y regístralo. Si van a mi Instagram se darán cuenta que tengo docenas de historias sobre mis rutinas y ejercicios. Yo no grabé nada de esto para mis amigos o familia, las grabé para mi. ¿Por qué? Hay días que no quiero hacer nada, ha habido días con ganas terribles de romper la dieta, o decir hasta acá. Cuando esos momentos llegan veo mis fotos, veo los mensajes que he guardado de mi familia y amigos que me han enviado y recuerdo el camino que he trazado, y me digo, “no voy a mandar esto a la mierda por un antojo”. Tanto dolor en cada entrenamiento, cada madrugada, cada segundo han costado y no los puedo botar. Empieza a grabar y documentar tus pasos y, en tiempos de vacas flacas, recuerda que ya has pasado por caminos oscuros, y que ya no tienes miedo. Sé que al inicio no se entiende, pero cuando uno camina y llega hasta la luz, lo entiende. Tómate fotos y videos, y motívate con tu propio viaje de transformación.

El quinto punto tiene también que ver con la mente, y lo llamo anticipación. No es lo mismo “llamar al diablo” que “verlo venir”, dicen en mi tierra. Pues bueno, la verdad es que ahora que empezamos este proceso es importante reconocer y anticipar 3 cosas. Tu mente te va a pedir que renuncies, tu cuerpo te va a doler y tu comida cambiará, ese es el precio de tu transformación. Ese es el precio que vas a pagar por haberte descuidado por años, no hay almuerzo gratis.

Cuando anticipas que tu mente te va a traicionar, buscas el video que te gusta y escuchas el audio que te motiva y no vas a renunciar. Cuando anticipas que tu cuerpo va a doler te vas a preparar para ello, vas a entender que es parte del proceso y que sinceramente es temporal. Sé que no me vas a creer, pero al quinto mes, me di cuenta que el dolor se había cambiado por placer, y si vos sigues, fiel y obsesionado, lo vas a lograr. Cuando anticipas que la alimentación va a cambiar debes hacer dos cosas: busca documentales que hablen de toda la basura que has estado comiendo durante tanto tiempo y lo mal que te ha hecho, y empieza a ver cómo esta nueva comida “no tan rica” te dará más energía, fuerza y vitalidad.

Nada de esto lo entenderás los primeros 3 meses, pero si persistes y entrenas tu mente, TODO tendrá sentido.

Nos leemos pronto.

Frank

* Franklin Murillo is Global Network Director and Agenda 2030 lead at Social Progress Imperative where he facilitates collaboration with regional teams and local networks that translate Social Progress Index data into policy-oriented actions across the world. He leads the global expansion to scale the adoption of the Social Progress Index to equip government, business, and civic leaders with actionable insight on things that most matter to their community, prioritizing G20 and other strategically significant countries. He has built a robust network of partners in more than 45 countries across Latin America, Europe, Africa, and the Asia Pacific that is empowering millions of people with the first-ever understanding of the true state of their society and the tools to drive change. He is responsible for the design and implementation of the strategy to position the Social Progress Index as a key resource in operationalizing and localizing the Sustainable Development Goals, developing relationships and projects with the World Bank, the T20, The Global Partnership of Sustainable Development Data, the UN system, and others.

Franklin holds a BA in Education from Universidad Latina de Costa Rica, an MBA and an MA in Project Management from Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología and a Master of Education and International Development from University College London (UCL). He is currently pursuing a Ph.D. at the Institute of Global Prosperity, University College London (UCL) in Prosperity Metrics.

1 Comments on “Más que perder peso #3, el primer paso de la rutina: la mente.”

  1. Pingback: Más que perder peso, los blogs y la historia | Franklin Murillo

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